(Este análisis cuenta con videos y capturas propias, jugado en Plasystation 5)
Es posible que no te acuerdes, pero en la gala de los Game Awards de 2024, Aaron Paul y Laura Bailey salieron al escenario para mostrar un world premiere de los que tanto nos gustan. El título de este juego era Dispatch, un juego creado por un nuevo estudio llamado AdHoc Studio, fundado por veteranos de Telltale, Ubisoft y Night School, junto con la colaboración estrecha de Critical Role.
Y, como no podía ser menos, cuenta con un elenco de voces de auténtico lujo.
(Descuida, las voces están en inglés, SÍ, pero el juego está totalmente localizado: subtítulos e interfaz).
Te dejo la lista con algunos de los principales:

- Aaron Paul / Mecha Man / Robert Robertson
- Laura Bailey / Invisigal
- Erin Yvette / Chica Centella / Mandy
- Jeffrey Wright / Chase
- Matthew Mercer / Espectro
- Seán McLoughlin / Gancho Mortal
- Charles White Jr. / Sonar
- Alanah Pearce / Malévola
- Travis Willingham / Phenomenal
- Lance Cantstopolis / Flambae
- Thot Squad / Prisma
- Yung Gravy / Golem
- Mayanna Berrin / Coupé
Y ahora, centrémonos en el juego.
Qué es Dispatch y por qué engancha desde el primer capítulo
Para empezar, AdHoc decidió lanzar este título de forma episódica, publicando dos capítulos cada miércoles hasta completar los ocho que cierran esta primera temporada. Era una manera de simular que se trataba de una serie, con grandes cliffhangers al finalizar cada miércoles que te dejaban con ganas de más. Ahora que está completo, podrás disfrutarlo a tu ritmo, pero reconozco que como lanzamiento fue genial y, durante un mes, nos tuvo en vilo, enganchados como si esperáramos un capítulo de Juego de Tronos. Fue una experiencia.
La verdad es que hay momentos en los que te olvidas de que estás jugando y, a la vez, sientes que estás disfrutando de una serie increíble sobre villanos que están trabajando para convertirse en superhéroes de provecho. La calidad de la animación es absolutamente increíble, al nivel de lo visto en Invencible, y no tiene nada que envidiarle. En eso consiste Dispatch.
Por un lado, en el juego controlas a Robert Robertson, un superhéroe que ha sufrido una caída en desgracia, y la SDN (Superhero Dispatch Network) —o RES en castellano (Red de Envío de Superhéroes)— te ofrece un trabajo imposible de rechazar. Te dan la oportunidad de volver a brillar como superhéroe mientras, a cambio, usas tu dilatada experiencia para entrenar y dar una oportunidad al Equipo Z, gracias al Proyecto Fénix.
Ahora la RES contrata villanos que han decidido cambiar de vida: ya sea tras salir de prisión, por renuncia o porque algún héroe los inspiró. Aquí te encuentras con un elenco de lo más variopinto: nueve miembros, cada uno con sus poderes y personalidades explosivas, y debes lidiar en cada turno de trabajo con sus necesidades, egos y caprichos.
Y ojo, que es un juego que cuenta con grandes dosis de humor políticamente incorrecto y un toque gamberro, algo de sexo y momentos “spicy”, nada que no puedas soportar si eres seguidor de The Boys, Gen V o Invencible.
Pero ahí estás tú, Robert Robertson, para poner mano firme… o no. Porque si algo tiene Dispatch es que tú decides en todo momento. Es un juego en el que debes permanecer atento y no soltar el mando, ya que en cualquier momento, situación o lugar tendrás que tomar una decisión, y apenas dispondrás de unos segundos.
Luego están los “turnos” o dispatching, que dan título al juego y me parecen un soplo de aire fresco dentro del género narrativo. Como si fueras un operador del servicio de emergencias, recibes desde tu box en la RES las llamadas de los suscriptores del servicio: ciudadanos que requieren desesperadamente la ayuda de un héroe para salvar su vida, darte una pista sobre una banda que amenaza el barrio… o pedirte que recuperes el globo de un niño que ha quedado atrapado en lo alto de un edificio.
Cada turno es diferente y te obliga a decidir constantemente cuál es el héroe más adecuado para cada situación.
Aquí es muy importante fijarse en qué héroe reúne las condiciones necesarias: si puede resolver la misión en solitario, si requiere apoyo, si es apto para esa situación, etc. A medida que avances, la cosa se complica: las llamadas se solapan y, además, debes gestionar que el Equipo Z esté en óptimas condiciones (que descansen, que no estén heridos, etc.).
A su vez, durante las misiones puede que necesiten tu ayuda para tomar decisiones si entran en crisis o si algo se tuerce. También pueden requerir que hackees una cámara, un servidor o lo que haga falta, abriendo minijuegos de hackeo cuya dificultad varía, y algunos llegan a ser realmente desafiantes.





Me parece una genialidad y, en mi opinión, lo mejor del juego. Me uno a la petición de que el dispatching se convierta en un modo sandbox o que, al terminar la temporada, haya un New Game Plus o la posibilidad de repetir los turnos.
Aunque te aseguro que con Dispatch no te vas a conformar con una sola partida: vas a querer más.
Por si fuera poco, no podemos olvidar la muy demandada “opción romanceable”, que por supuesto está disponible, si lo deseas. Las opciones están ahí, pero tú eres el responsable de tus respuestas y decisiones.
Para terminar, no quiero olvidarme del apartado sonoro. La banda sonora es principalmente de AdHoc Studio, con música original de Andrew Arcadi y música adicional de Skyler Barto.
Te dejo algunos momentos para disfrutarla, pero desde luego es una OST que se hace amena, no molesta y crea la tensión necesaria en el momento justo. Han encontrado un equilibrio perfecto.
Solo me queda desear —y soñar— que en los próximos Game Awards nos anuncien la temporada 2 y una edición física.
Y tened en cuenta la edición deluxe, ya que incluye cómics que son precuela (pero os recomiendo esperar a finalizar el juego para leerlos).
