Dordogne
El indie imprescindible de esta semana nos traslada a Francia, al pueblo de Dordoña, conocido por sus 1001 castillos.
Una localidad que, desde luego, si juegas a este título vas a apuntar para hacer una escapada. Pero centrémonos en el juego.
Dordogne es un juego narrativo que habla sobre la vida. La protagonista de nuestra historia se llama Mimi; estás en la casa de tu abuela Nora, que ha fallecido y te ha dejado una caja como herencia. Sin embargo, estabas enfadada con ella y ni siquiera recuerdas el motivo. Y aquí estás tú, en este pueblecito idílico: mientras recorres las estancias en este juego point and click, pasas de recuerdo en recuerdo, trasladándote desde una Mimi adulta a los recuerdos de infancia que han marcado su vida y sus decisiones.
Pero no todo podía ser tan idílico, y es que, por alguna razón, hay recuerdos de tu infancia que están borrosos, y secretos familiares que deberás desvelar poco a poco. ¿Qué sería de una familia sin secretos?
El gameplay no es especialmente difícil: es un juego “cozy”, con puzles que se resuelven fácilmente y minijuegos, así como ver fotos, leer documentos y, especialmente, hacer fotos con tu cámara.
Es un juego narrativo y muy cortito: en unas 3 horas esta historia llega a su fin.
¿Qué hace diferente a este juego de otros, siendo un point and click?
Lo primero es su arte: el juego está enteramente hecho a mano con acuarelas en tonos cálidos, como un verano permanente.
Es otro ejemplo de que un videojuego puede ser arte y, además, contarte una buena historia. Y, como siempre, la banda sonora y los efectos de sonido nos acompañan a esas tardes de verano.
Tiene textos y voces en castellano, con un doblaje excelente.
Está disponible en todas las plataformas: PC, NSW y PS5 en físico, y en Xbox Series; además, está incluido en Game Pass Ultimate.
