Por qué What Remains of Edith Finch es una de las narrativas más impactantes del panorama indie
Hoy traigo un juego de esos que te dejan huella y que, al terminarlo, te provocan cierto vacío existencial. Creedme: es un puñetazo en el estómago.
Pero, sin duda, es una de esas experiencias que hay que vivir al menos una vez, y mejor todavía si llegas a ella sin saber demasiados detalles.
No os voy a contar mucho —como suele ser habitual en esta sección—. Solo os pondré en contexto: encarnamos a Edith Finch, que regresa a la mansión familiar para descubrir un secreto relacionado con una supuesta maldición que ha perseguido a su familia durante el último siglo.
Es un juego que no deja de sorprender y cuya narrativa podría describirse como mini experiencias. Es un título en primera persona; podríamos llamarlo walking simulator, pero por favor, no os quedéis solo con esa etiqueta. Aunque es algo lineal y te lleva bastante de la mano, tiene margen para la sorpresa en forma de acciones y pequeños minijuegos. Te quedarás por la historia, y no es casualidad que ganara el premio a Mejor Narrativa. Además, es un juego corto: tranquilamente puedes completarlo en unas 3 horas.
Quiero puntualizar algo: a veces se etiqueta como juego de terror, pero eso depende mucho de la sensibilidad de cada uno. Sí, hay ciertos elementos que podrían rozar lo inquietante, pero no creo que sea un título que realmente dé miedo o que no pueda jugar alguien sensible a este género.
En cuanto a la banda sonora, considero que es bastante buena y viene firmada por alguien muy reconocido: Jeff Russo, compositor de series y películas como Fargo o The Night Of. Incluso hay un tema con permiso de John Carpenter que tendréis que descubrir por vosotros mismos.
Tenéis el juego disponible en prácticamente todas las plataformas: En físico en ps4, Steam, Xbox y Nintendo Switch, a un precio de 19,99 €, y además está incluido en el servicio PS Plus Premium.
